jueves, 29 de noviembre de 2012

La obesidad, el negocio millonario

La obsesión por la delgadez y el aumento de la obesidad han convertido a los kilos demás en un auténtico negocio. Son muchas las personas que juegan con la salud física y emocional de los enfermos, prometiéndoles soluciones milagrosas a altos costos. Desde luego, todo esto no es más que una estafa.

Hoy encontramos todo tipo de artilugios y tratamientos exprés que invitan al obeso a pagar sumas extraordinarias por el milagro. Como enfermedad, la obesidad tiene múltiples causas y algunas de ellas, de índole psicológico, son muy difíciles de desentrañar. Es común que la persona intente buscar soluciones rápidas porque pensar a largo plazo le resulta agotador y desesperanzador, pero el problema es que cuando cae en estas trampas, poco a poco va perdiendo las confianza en sí mismo y en sus posibilidades de éxito. Así, termina volviendo al abandono y la soledad, mientras el negocio de la obesidad continúa.

Para tratar el sobrepeso y la obesidad no existen soluciones mágicas. Sí encontramos programas más adecuados, algunos que no requieren de un gran esfuerzo (pero implican un cambio importante en la mentalidad del obeso), pero en todos los casos el paciente debe ser un sujeto activo en el proceso. No puedes esperar sentarme a mirar TV y comer comida chatarra, y bajar de peso solo porque llevas ciertas bandas o haz tomado cierto medicamento.

Esta clase de productos "milagrosos" suelen dar un mínimo resultado al comienzo debido al efecto placebo. En la mayoría de los casos, el paciente comienza a sentirse mejor, confiado y optimista, cambia algunos hábitos y logra una mejoría. Pero cuando el método comienza a fallar, se puede apreciar lo que realmente hace esta "solución", es decir, nada. El problema es que el obeso suele castigarse a sí mismo creyendo que lo arruinó.

La desesperación nos hace confiar hasta el absurdo. Zapatillas que adelgazan, fajas que nos hacen transpirar, suplementos naturales, aretes que regulan el hambre, diuréticos naturales... lo mejor que te puede pasar es que no produzca efectos porque muchas veces el uso de esta clase de productos resulta muy nocivo para la salud. En el caso de las fajas, por ejemplo, el exceso de transpiración puede llevar a la persona a la deshidratación y como el peso eliminado es solo líquido, bastan unos vasos de agua para recuperarlo.

La única manera efectiva de bajar de peso es a través de programas naturales, mejorando la alimentación y practicando actividad física. No existen soluciones milagrosas aunque sí pueden hacernos sentir mejor, tarde o temprano terminan pasándonos factura.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El primer paso para adelgazar


Es común entre aquellos que poseen unos kilos demás (sean solo unos pocos u obesidad) que no puedan admitir que se trata de una real enfermedad. Hablar de trastorno o enfermedad es muy duro, y muchas personas prefieren escudarse en un "no me importa el aspecto" o "son solo unos kilitos estéticos que bajaré cuando desee". De esta manera evitan afrontar la situación e intentan cubrir el malestar emocional que esto les genera. Si deseás adelgazar y alcanzar esa figura que siempre soñaste, es esencial que asumas la situación  y pongas manos a la obra.

Aceptar que uno tiene una enfermedad no significa reconocerse como "un enfermo" sino admitir que busca una mano para superar una situación. La obesidad es una enfermedad que puede controlarse y mantenerse sin mayores complicaciones, por eso, buscar ayuda es una solución posible. Muchas personas temen ser llamados enfermos y por eso esconden sus miedos y su malestar pero no es del dedo acusador del otro del que se ocultan, sino de los propios prejuicios. Sin dudas, refugiarse en la enfermedad para no reconocer que se tiene un problema no ayuda, solo lleva a la autodestrucción y el abandono.

Si hace tiempo ya que no te miras al espejo, si no quieres ni ver cuál es tu estado físico actual, si no puedes elegir la ropa según tus gustos sino según "lo que consigas grande", si te aislas y temes al rechazo, si tienes miedo de salir, las relaciones interpersonales te cuestan y la vida familiar se vuelve problemática, es el momento oportuno para luchar por una vida mejor, aún puedes hacerlo.

La obesidad no es una condena sino un problema del que puede salirse. Es común que tu estado te cause malestar, que sientas rechazo por tu propio cuerpo, que temas mostrarte ante los demás y eso te lleve a la soledad. Sabemos muy bien lo que es estar ahí y sabemos que NADIE quiere estar en el pozo donde te encuentras, sabemos que aunque no te mires al espejo eres consciente de lo que te ocurre, y que la enfermedad seguramente te ha arrastrado a un lugar de mucha resignación, ya no ves cómo puede ser diferente y crees que no eres fuerte. Pero cuando asumes la realidad y pones manos a la obra, verás cómo todo puede mejorar.

No eres el único, somos millones las personas que estamos o hemos estado ahí, por eso debes saber que con optimismo y mucho amor propio puedes recuperarte. Debes confiar en ti y darte un voto de confianza.